Me sangran las encías cuando uso el hilo dental: ¿Debería dejar de usarlo?

Es una escena clásica: estás frente al espejo limpiando tus dientes, pasas el hilo dental y, al escupir, notas un color rojizo. La reacción lógica de casi todos es asustarse y pensar: «Me lastimé, mejor dejo de usar el hilo por unos días». Sin embargo, hacer eso es exactamente lo contrario a lo que tu boca necesita.

Creer que el hilo dental es el culpable del sangrado es un mito muy común que puede poner en riesgo tus dientes.

La verdadera razón detrás del sangrado

Muchas personas creen que sus encías sangran porque pasaron el hilo con demasiada fuerza. Aunque una mala técnica puede irritar un poco, en el 90% de los casos la sangre es una señal de alerta de tu cuerpo indicando que hay inflamación. A esta condición se le conoce como gingivitis.

Cuando la placa bacteriana (esos restos invisibles de comida y bacterias) se acumula entre tus dientes, tu sistema inmunológico reacciona enviando más sangre a la zona para defenderse. Al estar tan sensibles y llenas de sangre, las encías se rompen al menor roce con el cepillo o el hilo.

¿Qué pasa si dejas de usar el hilo dental?

Si suspendes la limpieza entre los dientes, las bacterias ganan la batalla. Al quedarse atrapadas ahí, la placa se endurece en un par de días y se convierte en sarro. El sarro es literalmente como una piedra pegada al diente; una vez que se forma, es imposible quitarlo en casa, sin importar qué tan fuerte te cepilles.

Con el sarro presente, la encía se inflama aún más, empieza a separarse del diente y el problema se convierte en algo más grave llamado periodontitis, lo cual puede hacer que tus dientes se aflojen con el tiempo.

¿Cuándo necesitas ayuda profesional?

Si vuelves a usar el hilo dental con suavidad todos los días y después de una semana el sangrado no se detiene, es momento de acudir al dentista. Cuando el sarro ya se metió por debajo de la línea de la encía, necesitas un tratamiento específico de periodoncia.

Mediante una limpieza profunda, los especialistas se encargan de remover toda esa piedra y bacterias ocultas bajo la encía. Al eliminar la causa del problema, la encía se desinflama, recupera su color rosado natural y vuelve a abrazar tu diente con fuerza, deteniendo el sangrado por completo.

Las encías sanas no sangran

No te acostumbres a ver sangre en el lavamanos, ni guardes el hilo dental en el cajón por miedo. En Centro Dental Avanzado, nuestros especialistas están listos para evaluar la salud de tus encías, realizar la limpieza profunda que necesitas y enseñarte la técnica correcta para que tu rutina en casa sea un éxito.

Haz tu cita de valoración y dale a tus encías el cuidado experto que necesitan para mantenerse firmes y saludables.